Mañana jueves 10 de diciembre se entrega como anualmente desde 1901, el Premio Nobel de la Paz.
Este premio, que según el testamento de Alfred Nobel (inventor de la dinamita e industrial sueco, que instituyó estos premios por sentirse culpable de haberse enriquecido a través de la industria productora de dinamita) se otorga "a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz", se entregará en la ciudad de Oslo al Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama.
Lejos de poner en duda la labor del Comité que decide quien debe ser la persona o institución que merece recibir tan importante mención, si debemos ser realistas y juzgar que es precipitado entregar dicho premio a una persona que lleva menos de un año en un cargo y que hasta ahora lo máximo que podríamos destacar es que esta llena de buenas intenciones. Y creo que no se deben de recompensar las buenas intenciones, sino los hechos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada